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– Los argentinos tenemos el estigma del seis a cero a Perú, y a partir de ahí podemos pensar que todo se puede llegar a arreglar.

– Una vez me tocó hacer una encuesta con gente del deporte. ¿Cuál había sido el hecho deportivo más conmocionante en la vida de los argentinos? Había ganado el Mundial ’78. Porque durante décadas nos creímos que eramos los mejores del mundo, y nunca habíamos ganado un Mundial. Hasta que lo ganamos. Y encima lo ganamos en Argentina. El hecho de que haya sucedido en dictadura, opacó mucho todo. Pero el hecho existió. Argentina fue campeón mundial.

Supongamos que el seis a cero fue arreglado… En la final, el holandés Resenbrink estrelló un tiro en el poste en el minuto 89. Si esa pelota entraba, ganaba Holanda, y Holanda era campeón del mundo. Y andá a decir que hubo arreglo. Holanda pudo haber sido campeona mundial perfectamente.

Dicho eso, el seis a cero fue llamativo. Sucedió acá. Enfrenta a una selección súper motivada, contra una selección que se quería ir a casa. Yo había estado dos días antes con la selección peruana, era un equipo dividido. Jugadores de Universitario de un lado, jugadores del Alianza Lima del otro. Era un grupo que tenía internas. Cansados. Golpeados. Se querían volver. Y habían recibido, me consta, ofertas desde Brasil para ir a más. (Nota: Brasil dependía de Perú para llegar a la final).

Después tenemos que tener en cuenta que había dos dictaduras. Si se hizo el Plan Cóndor para asesinar personas en la región, esa gente pudo haber pactado muchas cosas. Por lo menos según pude informarme, algún acuerdo político yo creo que pudo haber existido entre la dictadura peruana y la dictadura argentina.

La visita de Videla al vestuario peruano minutos antes del partido, acompañado de Henry Kissinger, nada menos, fue un hecho muy fuerte para la selección peruana, que tenía como jefe de delegación al hijo del dictador.

Entrevista de Clemente Cancela a Ezequiel Fernández Moores.

 

Como EFM no tiene pruebas suficientes para asegurar que el partido con Perú en el Mundial de 1978 estuvo arreglado, lo único que puede hacer es enumerar uno por uno los hechos “llamativos” que ocurrieron alrededor del encuentro. Esa forma de contar un acontecimiento es periodismo puro. Le presenta al lector/televidente una serie de datos, y es el espectador quien tiene que sacar su propia conclusión.

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