Si hay algo que hay que reconocerle a las NBA es su capacidad para darles la posibilidad a todos los equipos de pelear por el título. Y las razones por las que pasa esto son dos: el draft y la agencia libre.

¿Qué es el Draft?

Es un sorteo en el que participan los 14 equipos que no clasificaron para los playoffs. De ellos, el que menos victorias consiguió en la temporada regular es el que más chances tiene de elegir primero, el segundo con menos victorias es el mas posibilidades de ser segundo tiene y así sucesivamente. En ese sorteo se define el orden en el que las franquicias elegirán a los jugadores provenientes de la universidad o de otras ligas. Es una buena oportunidad a mediano y largo plazo que tienen los equipos de menor nivel para mejorar.

¿Qué es la agencia libre?

Todos los jugadores están atados a sus equipos por contratos. Cuando finalizan esos acuerdos, los jugadores pasan a ser agentes libres y tienen la posibilidad de escuchar ofertas de diferentes franquicias y optar por la que más les convenza.

Lo bueno de ese sistema es que los equipos tienen un límite de dinero para gastar en sueldos. De esa forma evitan que los más poderosos ofrezcan mucha más plata que los no son tan fuertes económicamente.

Esta pretemporada prometía ser muy importante porque había muchas estrellas que iban a ser agentes libres y que tal vez cambiarían de equipo. Algunos nombres eran Ray Allen, Carlos Boozer, Rudy Gay, David Lee, Tracy McGrady, Yao Ming, Dirk Nowitzki, Shaquile O’Neal, Paul Pierce y Amare Stoudemire. Pero además de esos pesos pesados, la lista la completaban tres de los mejores jugadores de la liga: LeBron James, último MVP, Dwyane Wade y Chris Bosh.

Desde que comenzó la temporada pasada que se especulaba sobre la posibilidad de que James cambiara de equipo. Cleveland lo había elegido primero en el draft de 2003, y a partir de entonces le armaron un equipo alrededor de él para lograr el título (logro nunca alcanzado por un equipo, de cualquier deporte, de Cleveland). Lo más cerca que estuvieron fue en 2007 cuando perdieron la final con San Antonio por 4 a 0.

Los dos últimos años fueron el equipo con más victorias en la temporada regular, pero perdieron en las semifinales de la Conferencia del Este. Y cuando en mayo fueron derrotados por Boston Celtics, el calvario de los fanáticos de los Cavalliers empezó.

Los dueños del equipo hicieron todo para que se quede. Inclusive echaron al técnico, Mike Brown, que es considerado uno de los mejores de la NBA, por estar distanciado con James. Pero nada iba a funcionar.

Era pretendido por otros cinco equipos que fueron a su casa a presentarle sus propuestas. Generalmente son los jugadores los que se trasladan a las ciudades, pero con LeBron fue todo al revés. Cada uno de los representantes fue recibido por The Chosen One (el elegido) en su hogar en Ackron, Ohio.

Finalmente tomó una decisión. Pero en vez de comunicarla en una conferencia de prensa normal, o vía Twitter (como hizo Scola), arregló con ESPN para hacer un especial de 1 hora en el que iba a decir a qué equipo se iba.

Éste es la publicidad del programa que se llamó The decision:

http://www.youtube.com/v/ZdyXTvSJBVs&hl=es_ES&fs=1

Al final se decidió por Miami Heat, equipo que salió campeón en 2006 de la mano de Dwayne Wade y Shaquile O’Neal que desde entonces no pudo volver a figurar en los primeros planos. Wade renovó con el Heat que además contrató a James y a Bosh. La idea de los propietarios del conjunto de Miami es rodearlos de buenos jugadores complementarios que van a estar dispuestos a cobrar menos con tal de jugar a lado de esos tres gigantes del básquet yanqui.

La reacción de los fans de los Cavalliers no fue para nada buena, pero el que peor se lo tomó es el dueño mayoritario del equipo de Cleveland. En una carta abierta lo llamó traidor, y varias cosas más y aseguró a sus seguidores que los Cavs van a ganar un título antes que James.

Les dejo el video subtitulado (y editado por mí, así que perdonen los posibles errores) del final de The decision:

http://www.youtube.com/v/mo4rRgJgpfo&hl=es_ES&fs=1

Pero esto no terminó acá. En los premios ESPYs, organizados por la misma cadena que transmitió el programa, Steve Carell y Paul Rudd hicieron una parodia sobre la decisión de LeBron:

http://www.youtube.com/v/mw7fCrXz0ZU&hl=es_ES&fs=1

Es verdad que  la NBA es la mejor liga del mundo. Pero también es una lástima que todo sea parte de un espectáculo que, a veces, perjudica al juego.

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