España 1 vs Alemania 0

La segunda semifinal del torneo fue uno de los partidos que más expectativa generó en todo el campeonato. Suele suceder que cuando hay tantas esperanzas depositadas sobre algo, ese algo no sale todo lo bien que podría salir. Con el partido pasó lo mismo. Por más que estuvo bien, podría haber sido mejor.

España había ganado todos los partidos tras la derrota en el debut, pero todos habían sido por diferencia de un gol. Ese era el karma que venía arrastrando la selección dirigida por Vicente del Bosque, que decidió sacar a Torres y poner a Pedro. Perdía presencia en ataque, pero ganaba a lo ancho del campo.

Los de rojo salieron con Casillas al arco. Sergio Ramos, Piqué, Puyol y Capdevilla abajo. Busquets en la contención. Xabi Alonso, Xavi e Iniesta para crear situaciones para Pedro y Villa, que jugó en el centro, no en la izquierda.

Alemania había tenido altibajos durante todo el torneo. Pero el triunfo ante Argentina los había posicionado como serios rivales para los ibéricos. Löw se vio forzado a hacer una sustitución porque Müller había recibido su segunda amarilla en el partido anterior. En su lugar ingresó Tochowski.

Más allá del cambio obligado, los germanos no variaron su sistema de juego. Se pararon con Neuer debajo de los palos. Lahm, Mertesacker, Friedrich y Boateng en defensa. Khedira y Schweinsteiger en el centro del campo. Trochowski, Öezil y Podolski para alimentar a Klose.

El primer tiempo empezó bastante bien para los españoles. Gracias a la entrada de Pedro lograron tener más movilidad en el ataque. Sin embargo, la posición en la que estaba Villa no era la que más le conviene a España, porque los volantes de creación, y el extremo de Barcelona lo buscaban constantemente al ex Valencia por el centro, que siempre estuvo bien marcado.

El estilo de fútbol que propuso la roja generó cosas buenas y malas. Lo positivo fue que al tener tanto tiempo la pelota obligaron a Alemania a comenzar sus ofensivas desde muy atrás. También tuvieron de efectivo que al sumar a Ramos y a Capdevilla al ataque, Podolski y Trochowski estaban obligados a seguirlos, por lo que los alemanes no tenían posibilidad de contraatacar.

Lo negativo para el equipo de del Bosque fue que tanta gente en el medio de la cancha no le daba lugar a ninguno de los creadores para jugar. Los de Löw cubrieron bien esa zona, pero tuvieron que olvidarse de atacar como les gusta.

La segunda etapa merecía cambios si los gallegos pretendían ganar el partido. No entró nadie del banco, pero hubo un cambio de mentalidad que hizo que los dirigidos por el ex Real Madrid se paren 15 metros más adelante. De esa forma empezaron a presionar cada vez más a Alemania.

Los de blanco sintieron esa presión, y al final llegó el gol tras un cabezazo de Puyol. Pareció adecuada la apertura del marcador ya que España había sido más, aunque no pudo generar tantas situaciones claras.


Con el 1 a 0 Alemania se vio obligada a salir más. Sus dos volantes centrales y Öezil empezaron a tener la pelota y los germanos comenzaron a hacer su juego. Pero al no tener superioridad en la mitad de la cancha, no pudieron disfrutar de tantos espacios en ese sector como contra Argentina. Siguieron yendo, pero no parecía que podían alcanzar el empate.

España se perdió un par de posibilidades de definir el partido, pero no pudo meter el segundo.

Tras la derrota frente a Suiza, mucha gente se empezó a bajar del barco español. Pero supieron corregir los errores sin siquiera intentar salirse de la idea futbolística que tanto los ha caracterizado. Está bien que vayan a jugar la final, y va a estar bueno el partido contra Holanda.

Ah, un pequeño detalle. Habrá un nuevo campeón. Y siempre está bueno si son equipos que intentan jugar al fútbol.

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