Brasil vs Chile

A priori era un partido muy interesante. Y lo fue hasta que, de un córner, Brasil abrió el marcador y el partido. A partir de ese momento Chile se desesperó y los de Dunga lo definieron.

Lindo duelo de sudamericanos protagonizaron Brasil y Chile. El equipo de Bielsa con su estilo vertiginoso y vertical contra la especulación brasilera. La verdeamarelha fue con un par de cambios. Julio Cesar al arco. Maicon, Lúcio, Juan y Bastos abajo. Gilberto y Ramires en el medio junto a Dani Alves y Kaká para armar. Arriba Luis Fabiano y Robinho.

La roja no contó con Ponce y Medel suspendidos y salió con Bravo en el arco. Jara, Fuentes y Contreras en defensa. Isla, Carmona y Vidal. Beausejour de enganche y Sánchez, Suazo y González de delanteros. Formaba una especie de 3-3-1-3/3-4-3

El partido empezó muy parejo. Yo pensaba que el estilo de Bielsa de ir tanto al ataque le iba a caer como anillo al dedo a Brasil que gusta de salir de contra. Pero no fue así, porque la buena posición de los jugadores chilenos en defensa fue muy buena y obligó a los cariocas a elaborar sus ataques por abajo, algo a lo que, curiosamente, no están acostumbrados.

La presión brasilera sobre Chile no se debía a su empuje futbolístico. Sino a la cantidad de infracciones que llegaron como centros al área de Bravo y a los seis córners que Máicon o Dani Alves tiraron. Como era de esperar, alguno de esos centros terminó en gol de Juan. Y desde ese momento Brasil empezó a jugar.

Lo que más le cuesta al equipo de Dunga es meter el primero. Los demás casi siempre llegan. Y hoy no fue la excepción. Tres minutos más tarde en una contra en la que participaron los tres de arriba, Luis Fabiano marcó el segundo y derrumbó cualquier posibilidad chilena de empatar.

Para el segundo tiempo Bielsa decidió hacer un par de cambios. El primero era necesario para darle a Chile el juego que no tuvo, por eso entró Valdivia por Mark González. Beausejour fue a la izquierda y el “10” se colocó en su lugar. También entró Tello en el mediocampo por Contreras. Así definitivamente volvió al sistema que más éxitos le dio: 3-3-1-3.

Pero nada de eso sirvió porque a los 15’ del segundo periodo, y en otra contra letal, Robinho puso el tercero para cerrar el partido. Bielsa intentó darle vida al equipo con el ingreso de Millar por Isla, pero no funcionó. El encuentro estaba cerrado, y ningún jugador rojo tenía la llave para abrirlo.

Se lo ha criticado mucho a Dunga por hacer jugar a Brasil de la forma que lo hace. Y la verdad es que todos ellos tienen razón. A mi me resulta lamentable que un equipo que tiene esos nombres propios se defienda con la cantidad de jugadores que se defiende la verdeamarelha. Además, se nota que los futbolistas disfrutan cuando empiezan a jugar luego de ponerse en ventaja alla Dunga.

En definitiva se puede decir que es efectivo el juego brasilero, pero de lindo no tiene nada. Y me parece triste que un país que ganó cuatro de sus cinco Mundiales (el del ’94 fue lamentable y Dunga era el capitán) jugando al fútbol no intente emular a sus equipos exitosos y mirables. Pero la verdad la tendrá el campeón del torneo. Ojala no sea Brasil, porque dos Copas del Mundo seguidas con equipos amarretes levantando el trofeo no se si son saludables para la vista.

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