Terminó la primera fecha de la fase de grupos, y tuvimos que esperar cinco días para tener un resultado realmente sorpresivo. Pero hoy no sólo fue el día de la derrota de España, también ganaron Chile y Uruguay, y algunas cosas interesantes ocurrieron en esos partidos.

Chile venció 1 a 0 a Honduras pero, al igual que el partido de Argentina y Nigeria, la roja debería haber metido uno o dos más. Por suerte para ellos, los centroamericanos fueron demasiado limitados como para poner en riesgo el arco de Claudio Bravo.

Como era de esperar, los dirigidos por Marcelo Bielsa atacaron todo el partido, y generaron muchas situaciones de gol. Fue ahí, en el momento de la definición, que se sintió la ausencia de Chupete Suazo. Sin embargo, la supremacía chilena fue tal, que el DT se pudo dar el lujo de no arriesgar al delantero de Zaragoza.

Del sistema de Chile voy a hablar en otro momento, cuando los trasandinos jueguen contra Suiza. Pero si voy a decir que me resulta muy interesante como Bielsa siempre mantiene a los tres de arriba y el volante más adelantado, sin importar la situación del partido, ni dónde está la pelota. Los eventuales cambios tácticos que puede llegar a hacer, los realiza de la mitad de cancha para atrás (como hoy).

La vocación ofensiva que tiene el seleccionado chileno debería ser la envidia de, por lo menos, la mitad de los equipos del Mundial.

El segundo era el partido que todos aquellos que disfrutan del deporte más lindo del mundo estaban esperando. Finalmente íbamos a poder ver a España y todas sus figuras debutar en un Mundial como serios candidatos a llevarse la Copa.

El resultado final fue uno a cero para Suiza, y la expectativa de todos desapareció. En vez de escribir sobre la derrota española, les dejo el link de una nota escrita por Enric González, un periodista español que no tiene miedo de hablar de nadie ni de nada. Lo singular de éste personaje, es que no lo hace con mala intención, solamente tiene la vocación de decir lo que piensa sin resguardos. También les recomiendo éste artículo de José Sámano.

Tal vez éste traspié le sirva a los europeos para tocar el piso, y ser un poco más realistas sobre la realidad de un Mundial. O tal vez no se levanten más. Veremos si España tiene el poder mental para sobreponerse a éste martillazo. Sino que le pidan consejos a Rafa Nadal, que de cabeza fuerte algo sabe…

El último partido del día era el comienzo de la segunda fecha de la primera ronda, y enfrentó a Uruguay y Sudáfrica. Acuérdense que en la primera jornada los cuatro equipos del Grupo A se habían repartido puntos. Esto significaba que tanto el partido de hoy, entre americanos y africanos, como el de mañana, entre franceses y mejicanos, prometían ser muy interesantes.

El resultado fue 3 a 0 para Uruguay. Tal vez no debería haber sido tanta la diferencia, pero claramente hubo una distancia entre los dos equipos. Desde el principio los conducidos por Óscar Tabárez fueron más que los sudafricanos, tanto en lo táctico, como en las ganas de llevarse el partido.

La ventaja numérica que la celeste tuvo en el mediocampo fue clave para el triunfo. Al defenderse con tres, los orientales tuvieron un hombre de más en el área clave (eran cinco contra cuatro). También fueron muy importantes los dos Pereira (Álvaro y Maxi) porque gracias a su continuo recorrido por los costados, todos los jugadores involucrados en el ataque tuvieron una opción más para dar un pase, y la oportunidad de hacer más ancha la zona de juego.

Pero sin dudas, la diferencia hoy la marcaron Diego Forlán y Luis Suárez. Los dos delanteros uruguayos demostraron todo lo que saben con y sin la pelota. El de Atlético Madrid (metió el primero, y el segundo de penal) manejó los hilos desde arriba, y Suárez se movió de manera excepcional tanto en la izquierda como en la derecha. Gracias a los movimientos del jugador de Ajax, y su capacidad de aguantar la pelota de espalda al arco, los volantes tenían la posibilidad de llegar a ayudarlo y sumarse al ataque.

Otra cosa interesante de los sudamericanos fue la forma en la que se defendieron. Porque inclusive cuando atacaban quedaban bien parados: tanto los tres de atrás, como los volantes centrales estaban atentos a cualquier situación. Sudáfrica no tuvo oportunidad de contragolpear gracias a la buena posición de los defensores uruguayos cuando su equipo estaba en la ofensiva. Y si los de Carlos Parreira no pueden salir de contra, prácticamente no tienen manera de atacar.

Otro día más, tres partidos más. Terminó la primera fecha, y empezó la segunda. Espero que el resto de la fase de grupos sea un poco más abierta. Debería serlo ya que los nervios del debut, y la necesidad de puntos pueden motivar a algunos equipos a arriesgar, aunque sea un poco.

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