Se acerca Sudáfrica 2010, y con ésta cercanía surgen recuerdos, buenos y malos, relacionados con la historia de nuestro país en los Mundiales.

No vamos a hacer hincapié en los momentos que nos hicieron llorar, ya que no es un período ideal para melancolías futbolísticas. En cambio, me parece que es la hora perfecta para llenar nuestra cabeza con buenos recuerdos, que nos llenen de esperanza(?) de cara al torneo más importante a nivel de selecciones.

Y para cargarnos de buena energía(?) hay varias opciones:

El zapatazo de Maxi Rodríguez a Méjico en Alemania 2006.

O los 24 toques más taco de Crespo y gol de Cambiasso contra Serbia y Montenegro (hoy Serbia a secas).

Más atrás en el tiempo tenemos a “Lechuga” Roa y sus atajadas para dejar afuera a Inglaterra por penales en Francia.

Ya en Estados Unidos fuimos testigos de una de las mejores duplas que se podrán ver adentro de una cancha de fútbol: Maradona y Redondo.

También nos tenemos que acordar de una sociedad que nos dio la alegría más grande en un Mundial, fuera de los 2 títulos. Estoy hablando de Maradona y Caniggia en Italia 1990, y su gol a Brasil en los cuartos de final.

Nuestra selección tiene gratos recuerdos de todos los últimos mundiales (exceptuando Corea-Japón), por más que no se haya pasado los cuartos de final en ninguno. Esperemos que dentro de 4 años le sumemos a nuestra memoria algo proveniente del continente africano. Empecemos por eso…después vemos.

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